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​Es el segundo yama, todos los yamas y niyamas forman parte de la escalera de Patanjali y debemos ir paso a paso con ella, todos los peldaños son importantes para el crecimiento.

Lo podemos traducir como verdad. Ahimsa y Satyaestán íntimamente unidos, cada uno se nutre del otro. Lo que hacemos, sentimos o pensamos debe estar enraizado en la verdad (Satya) y debe hacerse sin producir daño alguno (Ahimsa).

La verdad ha de ser justa, honesta y útil.

Satya se debe trabajar tanto en la relación con uno mismo como en la relación con los demás. Debemos cambiar nuestras estructuras que nos han ido forjando o por lo menos no confiar en ellas plenamente como la auténtica verdad. Cada persona puede sentir su propia verdad y no coincidir con otras.

Cuando una persona no quiere o no puede (motivada por sus egos) escuchar la verdad es mejor no decirla porque en ningún momento lo va a reconocer y además, podemos conseguir que se moleste o hacerle algún daño, aunque lo digamos desde el mayor cariño. Tampoco podemos comunicar una verdad de forma que la persona lo reciba como un ataque, porque se pondrá a la defensiva y tampoco conseguiremos nuestro objetivo. Lo mejor es que cada persona descubra su verdad en el momento que considere oportuno.

Se pueden practicar diferentes formas de llegar a la verdad:

  1. Veracidad o decir la verdad.
  2. Justicia en tus acciones.
  3. Ser firmes, fuertes y precisos.
  4. Autocontrol.
  5. No envidiar.
  6. Perdón y aceptación desde el corazón.
  7. Modestia o humildad. Que la humildad, modestia y sencillez sean reales y no una máscara.
  8. Aceptar nuestra vida. No quejándonos de los problemas que podamos tener sino realizando todo lo preciso para salir de las dificultades..
  9. Mente libre de cualquier estrechez como celos que son un reflejo de nuestra inseguridad.
  10. Relacionarnos altruistamente. Servir a otros sin esperar retribución. Conocer la necesidad de otra persona y no hacer nada por ella, resta todo valor a esta consideración. Hay que ayudar sin que nos lo pidan y sin esperar recompensa. Fuera egoísmo.
  11. Ser precavido y considerado. Es la consideración con los demás. Esta cualidad nos sirve además de autocontrol, para no aplicar la verdad equivocadamente.
  12. Infinita compasión.

Preguntas que podemos formularnos:

¿Qué es verdad? ¿Soy lo que dicen de mí, soy lo que esperan de mí? ¿Soy valiente para reconocer la Verdad? ¿Qué dices? ¿Cómo lo dices?

Siente desde el corazón liberándote de tus egos, tus prejuicios…

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